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7 MINUTOS DE LECTURA

Inculcar valores a los más pequeños o lograr que identifiquen las diferentes emociones puede tener gran dificultad si no sabes cómo hacerlo. A través del juego y otros recursos educativos que les permitan aprender jugando es mucho más sencillo.

Tal y como indica el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, para que los niños sean emocionalmente inteligentes “es importante que aprendan a relacionarse y a manejar las emociones negativas a través de sus padres, hermanos o amigos”.

El aprendizaje emocional ayuda a los niños a potenciar la autoconciencia, la empatía y las habilidades sociales, cualidades que les servirán para desarrollarse personal y profesionalmente desde bien pequeños.  Habitualmente, el desarrollo de este tipo de habilidades comienza a verse en niños de entre 3 y 5 años cuando estos tratan de expresar, comprender y controlar las diferentes emociones que les rodean.

Cómo trabajar las emociones a través del juego

Algunos niños encuentran dificultades a la hora de expresar e identificar las diferentes emociones que van experimentando. Trabajarlas a través del juego y los juguetes para el desarrollo emocional hace que los más pequeños puedan identificarlas a su alrededor, un hecho primordial a la hora de enseñar las emociones.

Dependiendo de la edad de los niños, estos experimentan una serie de emociones u otras. Por ejemplo, los niños de entre 2 y 3 años ya comienzan a experimentar emociones complejas como la vergüenza, el orgullo o la culpa, relacionadas tanto c
on el descubrimiento de sí mismos como con las relaciones sociales que tienen con las personas que les rodean. En este sentido, apoyar la educación emocional desde el hogar es fundamental para que el niño tenga un conocimiento completo y un mayor desarrollo de sus habilidades sociales para el futuro.Miniland Blogimage 500x180 (3).png

Entre los 3 y los 6 años influye enormemente en sus emociones el dominio del lenguaje. A través de él pueden definirlas y conocerlas en mayor medida, además de empezar a ser conscientes de que según cómo se comporten pueden producir unas emociones u otras. Una emoción que suelen experimentar los niños a partir de estas edades es el miedo, tanto a la oscuridad como a seres imaginarios debido a su creciente creatividad.

Aprende las emociones y los valores jugando con Miniland

La colección Emociones y Valoresde Miniland está diseñada para mejorar el desarrollo emocional de los más pequeños. A través de dinámicas de juego, los niños podrán tanto comprender las emociones y los valores como crear una mayor autoconfianza y empatía con los que les rodean. Una forma divertida y única de trabajar la educación emocional mediante diferentes juguetes didácticos:

  • Emotions detective.  Se trata de un juego dirigido a niños de entre 3 a 6 años para tratar los conflictos que les surgen durante el día como si fueran auténticos detectives. A través de tarjetas de acción en las que aparecen personajes en distintas situaciones cotidianas, los más pequeños pueden conocer y gestionar las emociones mientras dialogan y se divierten entre ellos. La “lupa mágica” será la encargada de desvelar a los niños la solución al conflicto permitiéndoles obtener estrellas como recompensa a cada uno de sus aciertos. ¡El juego perfecto para potenciar la empatía en el hogar!

  • Diversity hotel. Inculcar en los más pequeños el valor de la diversidad para favorecer la igualdad y la integración de todas las personas es primordial en una sociedad multicultural como la actual. A través de este juego de preguntas y respuestas los niños de entre 3 y 6 años podrán conocer distintos personajes de diferentes culturas y ampliar sus conocimientos acerca de la realidad social, siempre fomentando el respeto y aportando un aprendizaje en valores.
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  • Scared pancakes.  Controlar los miedos en la infancia es primordial para poder desarrollar las habilidades sociales y aumentar la autoestima. Mediante este juego, los niños de entre 3 y 6 años podrán trabajar sus miedos más habituales y aprender a gestionarlos. Cada tortita representa un miedo el cual tienen que superar a través de la expresión de sus emociones. Una vez superado el miedo, los niños podrán voltear la tortita para favorecer el entendimiento de los más pequeños.

  • Emoticapsules. Cada una de las cápsulas representa una emoción diferenciada favoreciendo la identificación y la gestión de las mismas. En ellas los niños pueden guardar juguetes o dibujos que representen cada una de las emociones para mejorar el entendimiento y la asociación de conceptos de los más pequeños. Este juego está diseñado para niños de entre 2 y 6 años y con forma de matrioska para facilitar tanto la manipulación por parte los niños como el guardado.

Favorecer el aprendizaje en valores de los más pequeños a través de juguetes didácticos es la mejor forma de fomentar su desarrollo personal a la vez que se divierten. La colección “Emociones y Valores”, compuesta por juguetes para el desarrollo emocional, es ideal para que los padres puedan impulsar este tipo de educación en el hogar y colaborar con el aprendizaje de sus hijos desde bien pequeños.

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