A todos nos preocupa el mundo en el que vivimos, especialmente cuando somos padres y no queremos dejar un planeta sin recursos a nuestros hijos y nietos.

Cada vez estamos más concienciados de que es posible cambiar el consumo por la sostenibilidad, la competencia por la colaboración, y, del mismo modo, la indiferencia por la acción.

En Miniland han sumido el compromiso y han querido dar un paso más allá con el lanzamiento
de su nueva colección eco-friendly, fabricando juguetes a partir de materiales naturales que
reducen la huella ambiental.

En esta nueva producción utilizan madera certificada proveniente de bosques sostenibles, caucho natural de árboles de hevea, bioplástico procedente de la caña de azúcar, fibras de abeto y cordones de algodón natural.

Gracias a estos nuevos componentes, los juguetes eco-friendly siguen manteniendo características fundamentales como la resistencia y la durabilidad, al mismo tiempo que dejan una menor huella de carbono, son 100% reciclables, esterilizables y lavables (menos la madera, ¡claro!).

Personalmente me gusta mucho indagar sobre el origen de los materiales y los procesos de fabricación, quizá por defecto profesional, y, al mismo tiempo, contárselo a mis hijos para ir creando una conciencia de sostenibilidad en sus cabecitas, ya que hoy es más necesario que nunca.

¿Qué es la madera certificada?

Como Guía Montessori, me gusta mucho apostar por los materiales de origen natural, ya que proporcionan una experiencia sensorial muy rica para nuestros niños y niñas.
La madera me gusta especialmente, a pesar de que tradicionalmente no la hemos utilizado para los juguetes de los más pequeños, quizá pensando que por su peso comparado con el plástico los niños podían tener algún accidente al jugar.

Desde mi punto de vista es un gran ejemplo de material sostenible: proviene de la naturaleza, se obtiene con facilidad y se trabaja con rapidez. Además, utilizar madera implica un mínimo consumo energético, por lo que la huella de carbono es pequeña.

Pero, ¿y qué pasa si talamos todos los árboles para fabricar cosas?” Esa es la pregunta que me hace mi pequeño filósofo de cinco años…

La madera que utilizan para fabricar estos juguetes es proveniente de bosques sostenibles, lo que significa que su explotación se controla y hay un proceso de sustitución continuo, actuando frente a la desforestación y la extinción de especies de árboles. ¡No podemos mirar para otro lado, nuestra actuación es importante!

En casa tenemos dos juguetes fabricados con esta madera 100% certificada que hemos estado probando juntos y una de las cosas que más nos ha sorprendido es lo ligeras que son las piezas.

El Stacking Castle es un juego de construcción que permite a niños y niñas dar rienda suelta a su creatividad recreando un sin fin de escenarios e historias. Tiene 100 piezas de diferentes formas y colores, y me gusta especialmente para trabajar la inteligencia visual-espacial, así como los conceptos de volumen y simetrías.

También tenemos el Towering Beads, juguete que invita a crear series y patrones. Se trabajan conceptos como el color, la forma y altura, así como la clasificación, el apilado y el equilibrio.

Las secuencias se pueden crear de forma libre o a partir de las propuestas de las tarjetas que incorpora el juego. Si juegan dos niños, como es el caso de nuestro hogar, puede que necesiten más piezas para completar sus series, lo cual puede invitar también a fomentar la empatía, el
diálogo y la negociación.

Ambos juguetes están dirigidos a la etapa de 3 a 6 años, que se corresponde con el segundo ciclo de educación infantil, y se pueden utilizar tanto en aula como en el hogar.

¿De dónde viene el caucho natural?

¿Alguna vez has oído hablar del árbol que llora?

El caucho se obtiene de unas plantas tropicales originarias del Amazonas que producen látex en forma de sangrado. Una de las más representativas es la hevea brasiliensis y se la conoce como el árbol que llora.

Una vez que se recoge el látex, se realiza un proceso para solidificarlo, que llamamos vulcanización, pero lo más interesante es que conserva sus propiedades elásticas.

A mis peques les ha llamado mucho la atención el hecho de que se puedan fabricar juguetes con el mismo material que vemos en los neumáticos.

Hemos probado las sensory balls y he de decir que, aunque están dirigidas a la etapa 0 a 3 años, mi hijo de cinco está fascinado con ellas, y mi hija mayor me ha propuesto utilizarlas también para un masaje en la espalda, está segura de que pueden asegurar el disfrute de una gran experiencia sensorial por su suave tacto.

Esta propuesta de bolas sensoriales está pensada para que los niños y niñas identifican colores y texturas diferentes, trabajando la estimulación táctil y visual al mismo tiempo que practican el agarre.

¿Qué tipo de materiales obtenemos de la caña de azúcar?

Tradicionalmente el plástico se ha fabricado a partir de materias primas fósiles como el petróleo y el gas natural.

Sin embargo, ahora sabemos que nuestros océanos están sufriendo y hemos de apostar por fabricar a partir de fuentes de biomasa renovables como grasas, aceites vegetales, almidón de maíz y desechos de alimentos.

Los plásticos ecológicos se obtienen principalmente a partir de las cañas de azúcar, las cuales capturan el CO2 de la atmósfera en su ciclo de crecimiento anual. Por esta razón, su producción contribuye notablemente a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero al compararla con la del plástico derivado de los combustibles fósiles.

Podemos encontrar este material en el ECO Maxichain, (juguete de ensartables) y en el ECO Super Kim Block, (construcción con piezas grandes), ambos dirigidos a los más pequeños (a partir de los 18 meses).

Para la etapa de 3 a 6 años puedes encontrar el ECO Activity 123 ABC, que permitirá a los niños y niñas aprender el trazado de letras y números al mismo tiempo que trabajan la psicomotricidad fina y la coordinación óculo-manual cosiendo con hilo de algodón natural.

Fibras de abeto

Creo que en mayor o menor medida todos relacionamos los abetos con la Navidad.

Pues bien, gracias a estos entrañables árboles también podemos contribuir a la disminución de material termoplástico de origen fósil.

La idea es aprovechar la materia sobrante de otras producciones de la industria maderera destinada a la construcción, mobiliarios, etc. El proceso consiste en triturar la materia hasta generar virutas del tamaño adecuado. De este modo, se obtienen fibras naturales que se mezclan con termoplásticos obteniendo la granza que se utiliza en los procesos de inyección.

La madera proviene de bosques alemanes y es 100% certificada PEFC, y el material resultante es un Wood Plastic Composite, que como tiene una base termoplástica es reciclable.

Actualmente un 10% de plástico tradicional se sustituye por estas fibras de abeto, y creo que en un futuro se podrá ir incrementando este porcentaje.

Algo que me parece importante es que toda esta línea de juguetes eco-friendly proporciona materiales muy ligeros con buena resistencia y durabilidad. De este modo, fomentamos un uso prolongado en el tiempo, y, por tanto, un consumo más sostenible y responsable.

Los clásicos mini móviles se han relanzado en dos versiones, ECO Minimobil 9 cm y ECO Minimobil 12 cm, ambas a partir de 18 meses. Su diseño robusto presta especial atención a la
seguridad, ya que cuenta con ruedas no extraíbles y ejes de alta resistencia, (algo importante cuando los niños y niñas están en esa fase de exploración oral). Desde mi punto de vista son una propuesta perfecta para el juego libre, y para los más curiosos puede dar pie a que hagan preguntas relacionadas con la educación vial.

A partir de los tres años llegan las propuestas más creativas, como el ECO Activity Shapes que permitirá a los más pequeños trabajar la psicomotricidad fina mientras ensartan piezas de diferentes formas y colores para confeccionar originales collares con cordones de algodón natural, así como el ECO Activity Pegs en el que encontrarán ocho propuestas diferentes que invitarán a pinchar diferentes formas geométricas en una base de espuma reciclada y unirlas
con cordones de algodón trenzado.

Me gusta mucho el primero ya que la actividad de ensartar es una propuesta muy común en las aulas de las escuelas Montessori y a los pequeños les encanta.

Día Internacional de la Madre Tierra

El 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, evento que originó en 1970 con el objetivo de concienciar a la humanidad sobre los problemas generados por la contaminación, la superpoblación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones
ambientales.

Todos podemos aportar nuestro granito de arena a esta causa, ya sea educando a los más pequeños para que aprendan a respetar la naturaleza y a amar la naturaleza, explicándoles que todos formando parte de un todo y fomentando su toma de conciencia.

También podemos contribuir a través del consumo responsable, iniciando un huerto con los niños, o limpiando un bosque o una playa.

Además, desde el año 2005 se puede participar en la iniciativa «Campeones de la Tierra«, a través de la cual la ONU ofrece cada año el máximo galardón en materia medioambiental del mundo, reconociendo la labor de aquellos que trabajan por el medio ambiente, que inspiran a otros y que defienden un futuro mejor para nuestro planeta.

¿Quién ganará este año?

Te animamos a que nos dejes un comentario contándonos las actividades que vas a hacer este año para celebrar este día y compartas nuestro artículo en redes sociales utilizando los siguientes hashtags:

#DiaInternacionaldelaMadreTierra

#DiadelaTierra

¡Gracias por leernos!

Autora: Miriam Escacena

Miriam Escacena es madre de dos niños y Guía Montessori de Comunidad Infantil especializada en la etapa de la primera infancia, (0 a 3 años).

En 2013 dejó su carrera profesional como ingeniera para dedicarse por completo a trabajar por y para la infancia, convencida de que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.

Eterna aprendiz de todo y especialmente de sus niños y alumnos, está al frente de la web tuguiamontessori.com, a través de la cual ofrece formación presencial y online, asesorías y consultarías tanto a familias como a docentes y centros educativos.