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4 Minutos de lectura

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es un método que permite que los alumnos tengan un papel más activo en su enseñanza. Al estar más implicados se les motiva a querer aprender, son más autónomos y más responsables. Si además utilizas las nuevas tecnologías como herramienta de enseñanza, los alumnos aprenderán a usar las tabletas y los ordenadores como medios idóneos para encontrar información.

La enseñanza ha evolucionado de manera que en las aulas los profesores utilizan métodos con los que los alumnos tienen un papel más participativo. El aprendizaje basado en la resolución de problemas, ABP, es un método en el que los alumnos tiene un papel activo. Según el documento Aprendizaje Basado en Problemas elaborado por el Servicio de Innovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid “es una metodología centrada en el aprendizaje, en la investigación y reflexión que siguen los alumnos para llegar a una solución ante un problema planteado por el profesor”.


Como su nombre indica se debe resolver un problema y son los alumnos los que tienen el reto de encontrar la solución. Lo harán trabajando en equipo, buscando y recopilando información mientras el maestro tiene el papel de guiarles. Además, un aspecto importante a nivel educativo es que este método favorece a motivarles a querer aprender, ya que cuando los alumnos encuentran la solución surgen otras incógnitas que querrán resolver.


Ventajas del aprendizaje basado en problemas

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es una herramienta de enseñanza muy importante que aporta muchos beneficios educativos a los alumnos. En Aula Planeta señalan que es un método que los profesores podéis aplicar a cualquier temática y a los alumnos les aporta los siguientes beneficios en su aprendizaje:


  • Los alumnos aprenden a relacionar la información que han encontrado con la que ya tenían. Esto supone que "deben ser capaces de juzgar y decidir la pertinencia de los conocimientos, detectar matices y diferencias, reformular o ampliar sus certezas".

  • Tener un papel activo y participativo hace que los alumnos sea más autónomos y tengan más responsabilidades, por tanto, mientras trabajan desarrollan esas cualidades. Cuando buscan información toman decisiones, se fomenta su capacidad de análisis, aprenden a detectar las necesidades que surgen y a resolver los objetivos que se les han asignado.

  • Estar tan involucrados les motiva a aprender y despierta su curiosidad.

  • Desarrollan habilidades que también les servirán en el futuro, se refiere a: la creatividad, la adaptación a los cambios, el razonamiento, la lógica o el pensamiento crítico.

  • Cuando trabajéis en el aula el aprendizaje basado en la resolución de problemas combinado con el trabajo cooperativo potenciarás en tus alumnos la comunicación y el respeto hacia los demás.

  • Hoy en día existe la posibilidad de integrar en los métodos de enseñanza las nuevas tecnologías y, sin duda, también lo podrás hacer con el aprendizaje basado en la resolución de problemas. De esta manera tus alumnos también aprenderán a utilizar los diferentes soportes, programas y aplicaciones como herramienta para buscar información y para comunicarse.

 

Cómo aplicar el aprendizaje basado en problemas en el aula

Estamos viendo que como maestro tienes el papel de guía para que el alumno encuentre la solución al problema planteado. Además, antes de empezar a aplicar este método de enseñanza es importante que tengas en cuenta una serie de puntos fundamentales que según el profesor del departamento de Educación y Sociedad de INESEM Business School, David Pérez Heredia, son los siguientes:


  • Adaptar el espacio de trabajo para facilitar la cooperación y la autonomía de los alumnos a la hora de trabajar.

  • El maestro debe de asegurarse de que “los conocimientos que poseen les ayudarán a construir los aprendizajes que se pondrán a prueba con el problema que vamos a plantear”.

  • Según el tipo de problema que se plantee se marcará un tiempo determinado para encontrar la solución.

  • Los alumnos deben tener la oportunidad de disponer de tutorías que les servirán para resolver dudas y, además, estas consultas te servirán para saber la información que tienen los alumnos y cómo avanzan en la resolución del problema.

  • Cuando se creen los grupos de trabajo puedes establecer roles entre los diferentes miembros para facilitar el trabajo en equipo.



El aprendizaje basado en problemas motiva a los alumnos a querer seguir aprendiendo, además, les enseña a ser autónomos, independientes y a tener pensamiento crítico entre otros muchos beneficios. Es una metodología que está dentro de las enseñanzas innovadoras que además de desarrollar su aprendizaje les enseña otras habilidades que le servirán en su día a día.

 

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